Una obra es y así debe verse, una estructura con lógica propia que busca neutralidad, diluyendo en la repetición según un orden, la singularidad, excepcionalidad y figuración de los elementos que la componen.

Planteamos la Arquitectura a partir de la idea de valorar la honestidad constructiva basada en la jerarquización de elementos y el criterio de considerar que, en esencia, una obra es y así debe verse, una estructura con lógica propia que busca neutralidad, diluyendo en la repetición segun un ordren, la singularidad, excepcionalidad i figuración de los elementos que la componen, favoreciendo la comprensión, apropiación i expressión de una globalidad con todos los atributos.

Consideramos que un edificio es, el resultado esencial de las enginierias, definiendo unos espacios sensibles a las referencias del contexto, y preparados para la diversidad y versatilidad que permite alargar su vida útil en una sociedad en continua evolución y preocupada por la sostenibilidad.

Un edificio debe adaptarse, con precisión, a una función que cambia en un lugar que perdura.

Aquello que solo se adapta a voluntades momentanias, lo consideramos complementario, efímero y prescindible, y ocupa un segundo ordren en la jerarquia de los elementos que lo materialitzan, sin intervenir en lo que define su personalida y carácter.